jueves, 13 de junio de 2013

LA BELLEZA. INTEGRAL DE GUARA

Nunca dejará de sorprenderme la sierra de Guara. Nunca dejarán de extasiarme la discreta rotundidad de su belleza, agazapada detrás de todos sus rincones, dispuesta a hacerte parar de correr y dejarte turbado por un instante sin saber por qué o para qué has venido aquí, pero dando las gracias por estar ahí.

Como dijo el sabio "pequeña sería tu belleza si fuera yo capaz de describirla con palabras".

Bella pero hijaputa como la que más. De esas japutas que te hacen sufrir pero te gusta tanto que vuelves a por más. Y a por más. Y otra vez. Y al final ya no sabes si vuelves por la belleza o a que te de pol ..... Vicios que tiene uno.

Bueno, que me voy a temas para los que tengo pocas historias que contar. La carrera.

No murieron primogénitos ni bajó sangre por los ríos pero, atención noticia: llovió. Está siendo raro esta "invier-vera" que llueva. Pero este finde llovió. Salimos con lluvia a eso de las 8:30 todo rectos hacia el barranco de La Pillera que bajaba bien llenico de agua. Lo cruzamos, creo recordar que ocho veces. Al salir del barranco enganchamos la subidica al collado de Petreñales.

Como en mis buenos tiempos voy en el furgón de cola. Pero al pasar el avituallamiento del collado una emergencia técnica de alto nivel determina mi posición de farolillo rojo. Tan a gusto debía de estar que si me despisto un poco más me pasa el corredor escoba. Verme tal cara de gozo hízole apiadarse de mi alma y diome unos metros de ventaja.

Bien. Por fin. Lo conseguí. Tres años entrenando para esto. Voy el ultiiiiii. No el penulti, ni el antepenul. No. El ulti del todo. Y con diferencia. Qué sensación. Ahora entiendo al Kilian. Sólo me queda disfrutar durante otros 30 km, pensaba yo. No, no, no. Te equivocas zagal. ¿porqué? por que ahora viene HUMOR AMARILLO.

LAS ZAMBURGUESAS.
Bajando el collado de Petreñales buscando la ermita de La Fabana tenemos que cruzar el barranco del Abadejo, con más agua quel Ebro y más piedras que una cantera, dispuestas ellas por la organización de manera y forma que te hacían creer que eras capaz de pasar el barranco botando de piedra en piedra sin caer en la gélidas aguas. Pues no. Mentira. Te caes y te mojas.

LA PEDRERA MALDITA
La subida al Montidinera es por una pedrera. Y como iba el últi, no perdón el penul que en las zamburguesas alcancé a Santiago, todos mis compañeros precedentes se habían tomado la molestia de llenar las piedras de barro para que esbarizaran más. Si conseguías dar un paso sin caer dos para atrás sonaban las trompetas celestiales. Aquí pillamos a David

EL ESBARIZACULOS EMBARRADO
Que tenemos que bajar a un colladete, no problemo, qué mejor forma de hacerlo que por un esbarizaculos embarrado con pendiente tendiente a infinito. Al final los de la protectora de animales obligaron a la organización a poner una cuerda. Nenazas.
Aquí pillamos a Carlos y David se nos quedó por detrás.

LA CRESTA DIABÓLICA
Que tenemos que subir al Fragineto. Pues se sube. Que tenemos que volver al collado de Petreñales, pues vamos a ir por la cresta más afilada del mundo mundial. Que después de ver las fotos me alegro de las nubes  cubrieran todo porque si llego a ver el berenjenal en el que nos metieron para rato voy. Bueno, vale, no voy a mentir: si llego a saber que la cresta era tan criminal me llevo la cámara de fotos.

EL SUBIDÓN SUBIDÓN
Venga va, que ya queda poco dicen los del control. Ummmm, si esto es el KM 21, significa que vamos por la mitad, luego me queda la otra mitad que son 21 km. Menos un trozo que han anulado = joderrrrrr lo que me queda. Ala, parriba pal Tozal. Algunos van jurando en arameo mientras otros vamos haciendo cuentas de cuántas Integrales de Guara necesito sumar para tener una Ronda dels Cims. nononoono, no pueden ser tantas. Mejor pienso en otra cosa.

EL DRAGONKAN
Llegamos a la cima del Tozal donde nos encontramos con una de esas cosas que solo se pude ver en una carrera de este tipo: a 2ºC, lloviendo y con viento huracanado cuatro personas sonriendo nos esperan para darnos un poco de agua o de isostar. La buena mujer que me preparó el isostar revolvió los polvos con tanto cariño como hacía mi madre con el Colacao para que no hiciera grumos. No hay manera de agradecer la labor de esta gente. Los de la cima y los cualquier otro punto.

LA LLEGADA
Llegamos a meta y me hago el perro para fichar el último con la secreta esperanza de, por fin, ser el farolillo rojo de una carrera. Esperanza truncada un cuarto de hora después cuando llegó David. Pues que sepáis que voy a impugnar, que llegó fuera de control. Así que el último soy yo.

Nos encontramos a Jurraez que ha llegado DOS HORAS antes que nosotros. jope cómo está de fuerte. Felicito a Javisa porque, sin lugar a dudas, esta es la carrera más espectacular que jamás he hecho. Me ha dejado tan alucinado que seguro que este verano la repito por mi cuenta, incluyendo eso sí la parte anulada por el mal tiempo y que Javisa describió como la más bonita del recorrido. Tron, que te contraten para trazar más carreras, que lo bordas.

Y como siempre unas foticos para ilustrar al personal (y como casi siempre casi todas de Monrasín)











domingo, 2 de junio de 2013

And the wind blows Mary - Els Bastions Skyrace

Yo no se qué hemos hecho, pero en algún lugar del espaciotiempo sideral la hemos debido de liar parda. Pero ni idea de en qué.

Después de pasar el año pasado en la TM más calor que en el horno de una panadería, de ser tratados como parias en la Isostar del mismo año, haber pasado hambre en la Ultra de Xerta de este año y conseguir ahogar a las ranas en la Ultra de Barcelona ya solo nos quedaba que el viento fuera el culpable de la cancelación de Els Bastions de este año.Ahora me queda la duda de si en Andorra los ríos se convertirán en sangre o de si morirán los primogénitos. Glups qué tensión. Si fuera en Francia tendría clara mi preferencia. Pero para Andorra deseo ninguna de las dos.

En serio, jodo que aire. Ostia co, qué manera de soplar. Hablan de rachas de 150 Kmh y me parece que se quedan cortos. En el col de la Clovil, típico monte pelao de 2.000 metros, era absolutamente imposible ir derecho. A veces era imposible avanzar. No podía siquiera usar los bastones porque se me los llevaba el viento y me se cruzaban en las piernas. Pensé en grabarlo pero no tuve valor ni fuerzas para sacar la cámara. Pensé: si me paro ahora caigo rodando para atrás.

Cuando Carlos me alcanzó pude gritarle: esto va a ser inhumano.

Visto con perspectiva veo que sabía que iba a ser un infierno. Y sabía que lo que nos quedaba, a más altura, de noche y cansados iba a ser todavía peor. Sin embargo estaba más preocupado por mi rodilla que por las condiciones de la carrera. Me tengo por un tipo sensato, de los que saben valorar el riesgo y conoce muy bien sus propias capacidades. Yendo solo he dado muchas veces la vuelta y me siento orgulloso de las veces que he abandonado una ultra. Sé lo que hago.

Antes de ayer no sabía lo que hacía hasta que un miembro de la organización me dijo: hasta aquí hemos llegado. No hicieron falta explicaciones ni datos meteorológicos ni excusas, en un instante entendí que, en esas condiciones, era una estupidez continuar. Y creo no equivocarme si digo que los 40 ó 50 participantes a los que nos pararon en Planoles pensaban exactamente lo mismo.

Hasta antes de ayer, cuando leía los debates sobre si, en caso de malas condiciones meteorológicas, el organizador debía suspender la prueba o confiar en la capacidad del corredor o sobre la cantidad de material obligatorio a llevar, no sabía de qué lado ponerme: la organización tiene una responsabilidad si, pero yo ya soy mayorcito y sé lo que hago.

Hoy lo tengo claro: la opción más segura para el corredor es la correcta.

Así que agradezco a la organización que parara la prueba. Si Dios y sus plagas lo permiten el año que viene nos vemos por allí. Porque la carrera bien lo merece.

Escuchemos al amigo Hendrix para que nos cuente que dice el viento y nos quite el mal gusto


Y unas fotitos





martes, 30 de abril de 2013

UltraTrail de Barcelona - WaterWorld

SINOPSIS
En un mundo dominado por las aguas, los lodos y por las organizaciones un poco desorganizadas un par de miles de tarados que no tienen perdón de Dios deciden darse al mal vicio de correr por el parque del Garraf.

DIRECTOR, PRODUCTER, CAMERA, SCRIPT GIRL, DRIVER & ASSITANT
Nuria "Mevoyaperder"

MAIN CHARACTERS
Carlos "Cuantoqueda" y Roberto "Dondeestalacomida"

DESARROLLO

Hombreee, vamos a ver, una cosa es que llueva y otra es que no pare de llover, que hasta los caracoles se quejaban de tanta agua. Leches, que nos chupamos más de 20 horas por el monte y de ellas 16 lloviendo. Que si llegamos a ser Gremlims repoblamos la Tierra en un par de horas. Menos mal que somos puros machos y por verguenza, que no por falta de ganas, no abandonamos.

Nos presentamos en esta ultra como parte del entrenamiento que nos lleva a Andorra. 113KM y 5.000m+ ya en Abril iba a ser un buen entreno. Junto con los de la ultra salían los que querían hacer las otras tres distancias menores que la organización ofrecía. En total más de 2.000 personas íbamos a salir a la vez el sábado a las 10 de la mañana.

Uno ya es perro viejo y, previendo el tapón que seguro que iba a suponer que 2.000 personas entraran en un sendero optó por ponerse en la parte delantera del cajón de salida. No delante del todo para no molestar a los que competían pero casi casi. Brujo que es uno en el primer sendero se montó el belén. Casi media hora para hacer un kilómetro bajo la lluvia. Unas risas. En el segundo sendero otro tapón y otra media hora para hacer otro kilómetro. Total que los 10 primeros kilómetros nos costó hacerlo más de dos horas. Como el  primer corte horario estaba en 6 horas en el KM 31 decidimos pretar el paso para que no nos ocurriera lo de Xerta.

En cinco horas nos plantamos en el control donde nos esperaba nuestra mochila del corredor. Nunca he agradecido más una camiseta de propaganda. De propaganda pero seca. Seca, del verbo no mojada, que en presente se conjuga "yo estoy seco", en pasado "antes estaba mojado" y en condicional "si lo llego a saber para rato me pillan".

Bien comidos y bebidos continuamos con la camiseta seca durante unas pocas horas que tubo a bien dejar de llover. Pero poco dura la alegría en casa del pobre y cuando llegó la noche y llegábamos a la bajada más técnica nos metimos dentro de una nube más oscura que el alma de un político. Y como un político con escaño se agarró al asiento y no nos dejó ya en toda la carrera.

En un control nos informan que han eliminado un tramo de la carrera por lo peligroso que estaba tras las lluvias. Ya se que los ultreros lo que queremos es sufrir mucho y hacer todos los kilómetros del mundo, pero la cara de alegría que pusimos todos cuando nos lo contaban dejaba a las claras las ganas que teníamos de acabar con aquello.

Los cuarentaytantos kilometros que quedaban para meta pasaron despacio, muuuuy despacio. Sin embargo, a pesar de no habernos divertido durante ningún tramo de la carrera se notaba en nosotros una cara de satisfacción producto sin duda del saber que aguantando habíamos dado un gran paso hacia Andorra. Curioso resulta que nuestras inflamadas rodillas no sean consideradas como un castigo sino como un mal menor o incluso como una prueba de que bajo la lluvia y con las rodillas castigadas somos capaces de acabas casi sin quejarnos.

Creo que hemos dado un gran salto en nuestro nivel de confianza. ¿más dura será la caída?

Si en casi todas las carreras los voluntarios marcan un nivel superior al de el resto de la organización. En algunas, como la Calcenada o la Jorgeada son sin duda el alma de la prueba. En esta su nivel fue superlativo. Es difícil a gradecer que alguien que no te conoce aguante horas bajo la lluvia esperándote y que cuando te ve aparecer corra a por un sandwich o un plato de pasta. Gracias buenas gentes, gracias.

Y de fin unas fotos, casi todas de la organización.
chula ehhh

creo que el de la izquierda no es corredor

aguaaaa

no es la cosa del pantano, soy yo

40.000 pelas de zapatillas. Si lo viera mi madre se moría del disgusto

ese Jurraeeeeez

lunes, 8 de abril de 2013

Sumachigún - Pedalendo por la Sierra de Vicort

Anda que no tenía ganas ni nada de sacar la sumachigún y darme una buena paliza por la Sierra de Vicort. Porque a lo tonto, entre problemillas personales y el mal tiempo, esta era la tercera o la cuarta vez en este año que intentaba hacer esta ruta.

¿Que por qué se llama sumachigún mi bici? Pues porque soy tan paquete que voy siempre con el molinillo puesto y parezco una metralleta de la cadencia que llevo.

Tenía tantas ganas de salir que cuando, el día de antes, miré la previsión meteorológica, de todos los datos ofrecidos por la distintas páginas que miré, mi cerebro solo se quedó con uno: sol. De la parte de 1ºC y la de nieve en la provincia a 1.000m ni me enteré.

Así pues, mi sorpresa fue mayúscula cuando al llegar a La Muela vi toda la sierra de Vicort blanca como en mi vida la había visto, y mira que he la he visto veces yendo al pueblo. Hasta ayer, cuando leía lo de nieve a 1.000 metros en la provincia de Zaragoza pensaba ¿a 1.000 metros de dónde? Será de la cima del Moncayo, porque desde mi oficina es en el único sitio de la Zaragoza donde se ve nieve. Se ve que no es eso.

Y qué decir de la temperatura de 1ºC. Total, si hay sol tampoco pasaré mucho frío ¿no?. No, tú no, listo del haba, pero tus pies y tus manos con tus recién estrenados guantes de verano se van a cagar en tus muelas.

Superados estos inconvenientes logísticos la ruta no podía empezar mejor. Nada más salir de Aluenda, todavía en la vieja Nacional-II se me cruzaron tres jóvenes corzos. Qué gusto, qué maravilla, qué gozo verlos. Huyeron remontando un talud de la carretera con mayor facilidad y gracilidad de la que yo subo un bordillo. Bueno,  con gracilidad dos de ellos porque el tercero se resbaló y se calzó una ostia del quince. Eso si, se levantó con regia dignidad y en su mirada leí: la culpa es tuya, que me has puesto nervioso, que yo de normal me subo esto a la pata coja.

Entrar en el bosque me deparó una segunda sorpresa. Oí una gran rama crujir y yo, que no me he perdido ni un solo capítulo de Texas Walker Ranger, supe al instante que solo un cochino jabalín podía ser el causante. Justo, en toda la diana. Vi correr un cochino jabalí que, como cualquier otro mamífero del bosque, mejor hubiera estado en chorizos.

Pero no se vayan todavía, aún hay más. Poco después comencé a ciclar (¿esto es Español?) por una recién caída nieve solo mancillada por las huellas de unos paisanos andarines a los que alcancé en la pista que llanea bajo los radares. !!!!!Ir en bici por la nieve¡¡¡¡¡¡ !!!!!1fliiiiipa¡¡¡¡

No vi a nadie más hasta la senda que baja a Inogés donde me encontré a un par de corredores que me advirtieron de que la nieve caída me iba a impedir montar la bici hasta que llegara al valle. Anda que no son exageraos ni nada estos corredores de montaña. En cuanto la pendiente se suavizó me subí en la sumachigún y en una suerte de bicisky bajé hasta el llano donde el sol ya había derretido la nieve convirtiendo las pistas en riachuelos improvisados. Muy bonitos para la vista pero no tanto para la temperatura de los pies. Hasta tal punto que, en Inogés, me tuve que para al sol, quitarme zapatillas y calcetines y ponerme la chaqueta en los pies para hacerles entrar en calor.

Continué la ruta hacia Viver de Vicor que, por si no lo sabíais, es el pueblo en el que Cristo perdió las alpargatas. No tienen ni bar, ni fuente, ni de ná. Aislamiento total. Como tenía ganas de guerra continué hasta el puerto de Codos y luego vuelta para atrás a deshacer el camino.

Claro que como ya era hora de comer y el sol pegaba fuerte, la nieve se había derretido y los pocos coches que habían pasado habían convertido el camino en un auténtico barrizal. Bueno para el biker pero no tanto para la lavadora. Que si llego a encontrar un chino abierto me compro unos guardabarros.

A lo tonto me salieron 45KM y, según Garmin 2.000 m+. Viendo el perfil a mi no me salen más de 1.500 m+, pero claro, si la multinacional con sus satélites, su altímetro barométrico y sus mapas satélite de la NASA me pone 500 más yo no le voy a decir que me los quite.

Unas fotos para ilustrar el evento